Archivo diario: 13/07/2010

Insula (iii)


#OTROS:

Me entretenían las corrientes de paraguas negros que habitualmente invadían las calles de Christianshavn. Desde mi ventana observaba que pocos eran los que se atrevían con un color discordante entre la muchedumbre. La masa ahogaba a los atrevidos o al menos eso quería creer ya que los pocos colores que osaban asomarse en el fluir de los paraguas nunca los volvía a ver. Siempre fue así excepto con uno, rojo carmín.
Pasaron los días y entendí que aquel paraguas no sería de gran ayuda para pasar desapercibido en Copenhague. Así que en otoño tras haberlo visto pasar tantas veces seguí al paraguas y sin quererlo también a Linda. Ese estúpido juego de curiosidad cambió mi vida y me enseñó que el color de su paraguas y de sus labios se obtenía de las hembras desecadas de la cochinilla.

Era de noche. Los ojos de los paseantes nocturnos parecían dormidos. Ella caminaba rápido con un paso que se diluía en unos tendones de Aquiles imposibles. Cargaba con un gran bolso de lino -parecía pesado- y un libro que no alcanzaba a reconocer. Mi paraguas también era negro, el escudo perfecto para un voyeur moderno. Me tropecé con una anciana que abandonaba una farmacia con la energía producida por saber que aquella noche no le faltaría la dosis de su droga preferida. Por un momento creí que la desconocida entraba en un Seven Eleven desierto pero ella ajena a mi persecución había doblado la esquina a tal velocidad que casi no pude alcanzarla. Cuando al fin intuí su rastro tuve que acelerar mi paso. La perdí a la altura de la Iglesia de Vor Frelsers. Y me quedé allí frustrado observando el monótono pasear de aquellos rostros pálidos.

No se cuanto tiempo pasó hasta que mis difusos pensamientos se vieron interrumpidos por un intermitente sonido que venía del cielo. Una pequeña pelota multicolor golpeo mi paraguas. Otra fue a parar contra un danés de grandes gafas y rostro difunto. Muchas otras le siguieron en un intento suicida de emular a la lluvia. Los pocos que estábamos allí miramos al cielo intentando comprender pero yo sólo pude ver un paraguas de color carmín en lo alto de la torre iluminada de la Iglesia de Vor Frelsers.

Anuncios

4 comentarios

Archivado bajo Otros